Instalaciones de alta calidad de baldosas de cerámica y porcelana requieren que el instalador tenga habilidades manuales para colocarlas en su lugar, junto con el conocimiento de qué productos están disponibles para terminar el proyecto con éxito.
 
En la mayoría de los trabajos de baldosas comerciales, las especificaciones citan claramente cada componente de montaje del piso, aunque no siempre. Sin embargo, en muchos trabajos residenciales los diferentes elementos necesarios para un buen trabajo pueden ser pasados por alto. Si el proyecto es comercial o residencial, el instalador de baldosas es la última persona en el trabajo, que debe proporcionar sus conocimientos y experiencia para que el resultado sea favorable.
 
Desafortunadamente el éxito del proyecto final  a veces se pierde en el afán de lograr que se haga "ayer" o descuidar los pequeños detalles que a veces pasan inadvertidos. La razón que sea, los perfiles de las molduras algunas veces no se incluyen en el trabajo. Estos perfiles desempeñan dos funciones clave. Uno es proveer una transición agradable al acabado del piso adyacente. El otro es de proteger el borde de la baldosa, que puede ser un filo de fábrica o corte.
 
Como se ve en la foto adjunta que fue tomada de una zona de desayunos en un hotel, el borde de la baldosa imitación madera está astillada significativamente después de tan sólo unos pocos años de servicio. Sin el perfil de metal para proteger el filo de fábrica de la baldosa, puede ocurrir astillado antiestético (y lo hace). En este caso, la combinación de barrer y las patas de metal de las sillas han hecho mella en la baldosa.
Un factor que agrava este problema es que la alfombra comercial de pelo corto 1/8" es más baja que la baldosa. La baldosa servía y se veía bien en la zona, pero el astillado a lo largo del borde hizo todo el trabajo insatisfactorio. (Lo realmente raro en este proyecto de actualización del hotel era que todas las demás superficies de baldosas incluyeron perfil del borde.)
 
Una pequeña cantidad de entrada proactiva antes de comenzar el trabajo hubiera eliminado este problema. Muchas veces no se consulta al instalador sobre el diseño final del proyecto. Pero en este caso, se le responsabiliza al instalador por el resultado antiestético cuando en realidad no tuvo parte en el proceso.
 
El punto aquí es que el instalador debe hablar y hacer recomendaciones que mejore el resultado del proyecto y ser un testimonio duradero de la durabilidad y la belleza de la cerámica instalada.