Las baldosas de cerámica y porcelana son tan bonitas como funcionales, pero son muy codiciosas cuando se trata del espacio necesario a su alrededor para absorber cualquier movimiento. Muchas personas no entienden que cuando una superficie como el piso de la baldosa está tibia o caliente al tacto debido a la luz solar directa o al piso radiante, crece o se expanden. Permitir poco o nada de espacio para que el conjunto de baldosas se expanda puede hacer que la baldosa se levante o "se monte" en la mitad del piso. Esta situación ocurre tanto en trabajos comerciales como residenciales, por lo que ninguno de ellos está exento de este requisito.

Este crecimiento expansivo debe acomodarse a áreas similares al efecto amortiguador conocido como juntas de acomodación de expansión o movimiento. Dado que las juntas de lechada no ofrecen ninguna cualidad de movimiento de absorción, estas juntas deben llenarse con un material resistente como 100% de silicona, uretano o polisulfuro. El manual del Tile Council of North America (TCNA), en la sección EJ171, muestra claramente la forma, tamaño y ubicación de estos amortiguadores.

Una vez que se determina el tipo, tamaño y frecuencia de la expansión o junta, la instalación se termina fácilmente. La junta debe estar libre de cualquier lechada o mortero y completamente seca. Puede requerir que se coloque una espuma comprimible al fondo de la junta, pero en muchas aplicaciones (como sobre una losa de concreto o tablero) puede ser necesaria una junta genérica.

Se debe instalar una cinta antiadherente en el fondo de la junta para evitar que el sellador se adhiera a la superficie. Este producto puede ser difícil de encontrar en la mayoría de los casos. Una alternativa fácil y económica es rociar una pequeña cantidad de material granular como arena seca, una capa delgada o lechada en la junta. Asegúrese de quitar cualquier exceso de material de la superficie antes de aplicar el sellador.

Aplique el sellador adecuado (sin látex acrílico ni masilla siliconada) con una pistola de calafateo. Con cuidado llene la junta totalmente. El siguiente paso es realmente crítico para una instalación exitosa. Usando un rociador de bomba lleno con una pequeña cantidad de detergente de lavar platos y agua, cubra abundantemente el sellador y la superficie de la baldosa. Suavice el sellador con una herramienta de sellado o una cuchara de plástico, como se muestra en la foto. El sellador no se adherirá a la baldosa, sino que permanecerá en la cuchara hasta que se complete la junta.

Permita que el sellador se seque durante la noche, luego lave el área con una esponja húmeda hasta que los residuos del jabón desaparezcan. ¡Felicitaciones! Ha instalado una junta de expansión de aspecto profesional y duradero.